Inseguridad alimentaria en Massachusetts: Project Bread aboga por políticas de impacto


Inseguridad alimentaria en Massachusetts: qué hace Project Bread

Antes de la crisis de Covid-19, 1 de cada 11 hogares y 1 de cada 9 niños enfrentaban inseguridad alimentaria.

Solo en marzo de 2020, aproximadamente el 38 % de los residentes de Massachusetts informaron experimentar inseguridad alimentaria durante la pandemia del coronavirus.

De acuerdo con Project Bread:

‘’La inseguridad alimentaria no es causada por la escasez de alimentos, sino por barreras sistémicas que resultan en un acceso desigual a las necesidades básicas‘’.

Por esta razón, los bancos y despensas de alimentos no pueden ser la única respuesta para superar esta crisis.

Consumer Reports, en su más reciente encuesta postpandemia, encontró lo siguiente:

1 de cada 5 compradores de comestibles estadounidenses (el 19%) ha utilizado una despensa, un banco de alimentos, o una distribución comunitaria de alimentos.

Esta situación se agudizó a partir de 2020. 

En este mismo informe, para la población latina encuestada la problemática no es alentadora:

El 22% en comparación con el 15% de los estadounidenses blancos, recibió comida gratis durante la pandemia. Esta fue la primera vez para 6 de cada 10 latinos.

Y, como referencia antes de la pandemia, el 13% de los hispanos dijeron que habían recibido servicios de comida de caridad.

Por esta razón, Project Bread aboga por políticas estatales y federales que permitan soluciones sostenibles y que eliminen las barreras de acceso a alimentos.

Así, se van fortaleciendo los programas de nutrición como el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP).

El SNAP ha demostrado combatir la inseguridad en poblaciones vulnerables, como las latinas, en el estado de Massachussets.

Los cinco pilares por las que aboga Project Bread son:

Programa de Incentivos Saludables (HIP):

Lanzado en 2017, le permite a los beneficiarios de SNAP comprar frutas y verduras frescas directamente de los agricultores.

Desde su lanzamiento, las familias de SNAP han comprado más de $22 millones en alimentos locales frescos y saludables.

Si bien el programa ha sido un gran éxito, hasta la fecha solo ha sido autorizado a través del presupuesto estatal. La campaña está mediando para que se cree un programa permanente con el fin de garantizar la sostenibilidad a largo plazo del programa.

Campus Sin Hambre de Massachusetts:

Antes de la pandemia se estimaba que el 37% de los estudiantes universitarios públicos de Massachusetts experimentaban inseguridad alimentaria.

La pandemia hizo posible que los estudiantes universitarios calificaran para el alivio temporal, como la elegibilidad ampliada de SNAP, pero persisten los desafíos institucionales para acceder a los recursos.

Los patrocinadores de la ley orientan la Iniciativa para que se proporcione capacidad, orientación y financiación a las universidades públicas y las instituciones de educación superior sin fines de lucro que le permita tomar medidas para aliviar la inseguridad alimentaria en el campus.

De esta manera, la ley puede empoderar a las universidades a convertirse en campus libres de hambre con la designación de un miembro del personal de la universidad como punto de contacto y a gestionar la ayuda financiera basada en la necesidad y elegibilidad del estudiante para la asistencia nutricional federal, como el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), entre otros.

Simplificar el acceso a programas críticos de salud pública y redes de seguridad a través de aplicaciones comunes:

Se estima que más de 700.000 residentes de Massachusetts son elegibles para SNAP, pero actualmente no están inscritos.

Otras 22.000 familias reciben beneficios de SNAP, pero no tienen ingresos ni siquiera para recibir asistencia en efectivo.

Project Bread aboga por una ley que simplifique el proceso para el acceso a programas críticos de salud pública y redes de seguridad a través de solicitudes comunes y de esta manera evitar la duplicidad de información y los retrocesos tanto para el estado como para quienes buscan servicios.

Una solicitud común incluiría los puntos de elegibilidad para los programas basados ​​en las necesidades, incluidos los subsidios para el cuidado de niños, vivienda, la asistencia para combustible, la atención médica y nutrición, entre otros.

Fin del hambre infantil:

Garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a las comidas escolares sin costo y que más niños puedan recibir la nutrición que necesitan en la escuela, ayudándolos a prosperar.

Los patrocinadores de esta ley buscan asegurar un presupuesto anual para brindar una solución definitiva para reducir la seguridad alimentaria en los niños y permitiendo el acceso a las comidas, creando un entorno educativo más equitativo y justo.

Promover la nutrición estudiantil:

Este proyecto de ley aborda tanto las causas fundamentales de la deuda y el impacto que tiene la deuda de comida no pagada en los estudiantes.

La propuesta de ley está fundamentada en que las escuelas puedan proveer comida a los estudiantes a través de la Disposición de Elegibilidad Comunitaria u otra opción federal.

De igual manera, que las escuelas puedan tomar medidas para abordar la necesidad de los estudiantes proporcionando una adecuada información para solicitar comida gratis y prohibir ciertas prácticas de cobro de deudas de comidas que involucran o penalizan al estudiante.

Esta propuesta está en proceso de aprobación. 

Para más información, consulte la página de Project Bread y conozca el estatus de estas y otras iniciativas de los programas.

Fuentes: https://www.consumerreports.org/, https://www.projectbread.org/

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